Los dulces y platos que no faltan en ninguna casa sevillana durante la Cuaresma y la Semana Santa.
El dulce por excelencia de la Cuaresma sevillana, con pan del día anterior, leche y canela.
Pequeños dulces fritos con anís, bañados en miel o azúcar, típicos de estas fechas en Andalucía.
El plato tradicional de los viernes de Cuaresma, con garbanzos, espinacas y bacalao.
Uno de los platos más emblemáticos de la Cuaresma sevillana, lleno de sabor gracias al comino y al pimentón.
El pescado más tradicional de la Semana Santa, acompañado de una salsa de tomate casera.
Una de las tapas más famosas de Sevilla durante la Cuaresma: tiras de bacalao rebozadas y fritas.
Un postre humilde y muy tradicional de las casas sevillanas durante la Cuaresma.
Otro de los dulces clásicos de la Cuaresma: una crema espesa rebozada y frita, crujiente por fuera y cremosa por dentro.
Un dulce casero muy típico de las cocinas sevillanas en Semana Santa, sencillo y perfecto para merendar.
Ligeros, esponjosos y perfectos para la sobremesa de Semana Santa.
Un clásico de la repostería tradicional que nunca falta en muchas casas durante estas fechas.